¿Qué tal si después de haber acabado este interesante curso de escritura para la web lo celebrásemos juntos tomándonos unas cañas? ¡Nuestro esfuerzo bien lo merece!

Para empezar, hemos estado concentrados cerca de quince horas esta semana —digo cerca porque, reconozcámoslo, hay segundos, y hasta minutos, en los que se nos ha podido ir ‘la olla’—. Y además, a finales de julio, fechas a las que llegamos con el cerebro derretido después de todo el estresante año laboral.

Pues bien, aliviémonos alrededor de esa deliciosa y refrescante ambrosía de cebada, lúpulos y agua.

 

¡Esas cañas, a nuestra salud!

Es indudable: la cerveza contribuye favorablemente a nuestra salud. Fijémonos, si no, en sus múltiples propiedades. No es una invención mía; las confirma una entidad de prestigio como la Sociedad Española de Dietética y Nutrición:

  • Estaremos más saludables gracias a la multitud de vitaminas que contiene, en especial del grupo B, además de minerales y ácido fólico
  • No temeremos a la osteoporosis, ya que estimula la densidad ósea
  • La capacidad congnitiva de nuestro cerebro se mantendrá activa incluso a los 90 años, ya que evita la oxidación de las células
  • Por esta misma razón no nos afectarán ni infartos ni enfermedades cerebrales
  • Diremos adiós a las infecciones, ya que el lúpulo es antibacteriano
  • Nuestro cuerpo estará más hidratado
  • ¡Hasta mostraremos un cutis más joven dadas sus propiedades antioxidantes!

 

Más allá de nuestro cuerpo

Resulta que no solo somos cuerpo. ¿Y nuestro espíritu? ¿No merece también alimentarse? Desde este ámbito, y esto sí me lo he sacado un poco de la manga a partir de mi observación personal, he apreciado que la cerveza podría llamarse también ‘espirituosa’ porque realmente aviva nuestro espíritu. Veamos por qué:

  • Relaja de las tensiones diarias
  • Favorece la interacción social de verdad, cara a cara
  • Da la oportunidad de conocer a nuevas personas
  • Abre la mente, promueve la conversación y estimula el aprendizaje derivado del intercambio de ideas
  • Afianza amistades y otras relaciones
  • Contribuye a la buena marcha de la economía

 

Para acabar, me gustaría destacar que tomar unas cañas es una actividad compatible con otras muchas y muy diferentes: pasear, ir al cine, terminar un curso de escritura para web…

Así que, ¿qué tal si brindamos por nuestra salud, por habernos conocido (y por el privilegio de haber podido conocer directamente a Víctor J. Sanz) y por todo el aprendizaje que nos llevamos de aquí? Ah, y ya sabéis, ¡la primera ronda es mía!

 

 

 

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Marina PérezSalud¿Qué tal si después de haber acabado este interesante curso de escritura para la web lo celebrásemos juntos tomándonos unas cañas? ¡Nuestro esfuerzo bien lo merece! Para empezar, hemos estado concentrados cerca de quince horas esta semana —digo cerca porque, reconozcámoslo, hay segundos, y hasta minutos, en los que se...Tu sitio de prácticas web en línea