¿proteger con DRM los libros digitales EUCR?La Editorial Universidad de Costa Rica (EUCR) podría vender sus libros digitales si lograran consolidarse alianzas con otras instancias universitarias capaces de resolver el problema tecnológico que hasta ahora ha imposibilitado la distribución de este formato editorial. Para ello, se requerirían trámites expeditos, ya que los proyectos con alguna vena tecnológica, y sobre todo relacionados con formatos digitales y con la Internet, sufren modificaciones sustanciales en períodos de tiempo muy cortos o incluso se vuelven obsoletos antes de que terminen de ejecutarse todos los trámites necesarios para iniciar el desarrollo de un proyecto.

La principal razón por la que no ha sido posible comercializar los libros digitales de la EUCR es la necesidad de proteger los derechos de autor, lo que se conoce en el mundo del libro digital como DRM, por sus siglas en inglés (Digital Rights Management). La incorporación del DRM es tarea de las plataformas de distribución de los libros, y estas suelen cobrar un alto precio por el servicio. Siendo la Editorial UCR una entidad sin fines de lucro, pues su propósito es difundir la obra académica y creativa de la universidad, sus ingresos por venta de libros no son lo suficientemente elevados como para justificar dicha inversión. Adicionalmente, la Universidad de Costa Rica cuenta con políticas que no le permiten depender de una empresa privada para obtener un servicio que debe mantenerse por un periodo indefinido de tiempo.

Experiencias en otras editoriales universitarias estatales

Existen dos editoriales de universidades públicas en el país que sí comercializan sus libros en formato digital:

  • La Editorial del Instituto Tecnológico vende sus libros digitales –protegidos con DRM– a través de una plataforma contratada a una empresa internacional. Es de suponer que la institución paga por este servicio, ya que su editorial no podría asumir el costo directamente, debido a la insuficiencia de ingresos por ventas.
  • La Editorial de la Universidad Estatal a Distancia también contrata el servicio de distribución de libros digitales con DRM a una empresa internacional, pero en su caso, es la propia editorial la que paga el servicio. Al tratarse de educación a distancia, los estudiantes tienen como requisito de matrícula la compra de los libros de su editorial, garantizándose así las ventas de sus publicaciones, y por lo tanto, ingresos suficientes para invertir en el sistema de comercialización.

Ninguna de estas casas de estudios superiores posee impedimentos de tipo administrativo-político como los que hacen imposible una contratación semejante para la EUCR.

Tendencias en DRM

Según un reporte de tendencias en desarrollo y mercadeo de libros digitales[1], muchas compañías han optado, desde hace algunos años, por no incorporar el llamado “DRM duro” en sus libros digitales. Este método de protección de libros digitales, que consiste en encriptar el archivo del libro digital cada vez que este es descargado, ha sido sustituido, en muchos casos, por un “DRM blando” o “social”. Este último incorpora una marca de agua personalizada por cada descarga, lo que no impide la copia del archivo descargado, pero sí permite rastrear e identificar a quien lo distribuya de forma ilegal.

¿Por qué el cambio de “DRM duro” a “DRM blando”?

  • Porque ninguna seguridad es infalible, de manera que, incluso el “DRM duro” puede ser violentado.
  • Porque el “DRM duro” ha perjudicado a compradores legales, impidiendo compartir el archivo entre varios dispositivos que le pertenecen y hasta complicando su descarga y visualización.
  • Porque para la implementación del “DRM duro” es necesaria una inversión muy alta.

¿Qué hacer para vender los libros digitales EUCR?

Si se toman en consideración las propias razones que han impedido el avance de la comercialización de libros digitales, puede encontrarse allí mismo la solución. Si la las políticas universitarias no permiten que la institución dependa de una empresa privada para poder contar con un servicio necesario, la obliga a desarrollar con sus propios medios cualquier servicio que requiera. Y tiene toda la capacidad para hacerlo, ya que cuenta con la carrera en Ingeniería de sistemas y con un Centro de Informática encargado de gestionar las TIC de la Universidad. Tanto para los profesionales que se forman en una como para los que trabajan en el otro podría resultar un reto interesante la formulación de un tipo de “DRM blando” que proteja los libros digitales con sello UCR. Por cierto que esta solución ya la está implementando otra de las universidades estatales: la Universidad Nacional se encuentra desarrollando su propio sistema de protección para los libros digitales que publica.

Poner en ejecución esta propuesta implicaría convencer a los involucrados –autores, miembros de la Comisión Editorial, autoridades universitarias– en cuanto a la importancia de optar por un “DRM suave”, que es la tendencia mundial, implica menos problema para los compradores y resulta más sencillo de desarrollar que un “DRM duro”. En especial sería necesario sensibilizar a los autores en cuanto a la misión de la Editorial UCR como ente difusor de conocimiento, para así resaltar la contradicción del proteccionismo con “DRM duro”. Podría darse la opción de no convertir a formato digital las obras de aquellos autores que no concuerden con métodos de protección menos seguros.

[1] Global eBook 2016. A report on market trends and developments. Rüdiger Wischenbart Content and Consulting. Este enlace conduce a una obra que no es de libre distribución.

 

Elisa Giacomin Valencia

Elisa Giacomin ValenciaUncategorizedLa Editorial Universidad de Costa Rica (EUCR) podría vender sus libros digitales si lograran consolidarse alianzas con otras instancias universitarias capaces de resolver el problema tecnológico que hasta ahora ha imposibilitado la distribución de este formato editorial. Para ello, se requerirían trámites expeditos, ya que los proyectos con alguna...Tu sitio de prácticas web en línea