La adolescencia es una de las etapas más convulsas para todo ser humano. Las mejores armas para superarla: el amor y la paciencia

Has leído bien. En mi casa vive un adolescente. Y eso puede representar todo un peligro para el resto de los habitantes de la vivienda… o no. Lo cierto es que parece que desde que una se convierte en madre ha de comenzar a prepararse para la irremediable llegada de la pubertad. Se habla de la adolescencia como de una de las peores etapas en la vida de una familia. O, mejor dicho, de los progenitores del sujeto en cuestión. Un momento que, dicho sea de paso, cada vez llega antes. Y no lo digo yo, sino la American Academy of Pediatrics.

Para llegar a esta conclusión, ellos han hecho un sesudo estudio con montones de informes y encuestas. Yo, simplemente he observado a las compañeras de mi hija. La conclusión es la misma: cada vez quieren ser mayores antes… Pero no tienen la culpa ellos. Al menos no sólo ellos. Pero de eso ya hablaremos en otro post.

Adolescente en casa
Peligro… ¡Adolescente en casa!

Aunque tengas un adolescente en casa, relájate

El caso es que pasado el primer susto (en el que se puede llegar a sufrir un colapso mental y otro físico…), la cosa debe empezar a tomar un cariz más relajado. Por dos principales razones:

  1. No queda otra.
  2. Si la infancia ha ido moderadamente bien, con momentos brillantes, la adolescencia apenas será un poco peor…

Pero no cantes victoria. Ninguna madre —o padre— en su sano juicio lo haría hasta… ¡pasados los 25! Tal y como sospechas, no siempre te lo van a poner fácil. Y has de saber con qué te vas a enfrentar. Léase:

  • Malas caras, bocas cerradas (lo que unos padres amigos describen como: “parece que siempre huelen a mierda”).
  • Malos gestos, bocas cerradas (a veces malas caras y malos gestos van juntos…)
  • Protestas manifestadas por medio de la voz: suele empezar con el famoso “Pero NO es justo!!!!”.
  • Desorden absoluto en su dormitorio: varios pares de zapatillas esparcidos por la habitación; un armario al más puro estilo camarote de los hermanos Marx; ropa recién planchada arrugada junto a la cama o bajo sus nalgas…
  • Ombliguitis aguda: es decir, lo único importante es lo que les sucede a ellos, a ellos y a ellos. Y quizá a algún amigo cercano.
  • El síntoma anterior suele ir acompañado de una olviditis aguda: nunca recuerdan nada de lo que a ti te preocupa o te importa. Porque…. ¡eres su madre! —o padre—. Y ve acostumbrándote al inevitable: “Es que se me ha olvidado”. Recurso que suelen emplear poco más o menos para toda responsabilidad, de mayor o menor importancia, que han dejado para otro día, mes o año… Y que parece que les exime de toda culpabilidad.
  • Cambios repentinos de humor. Por supuesto, sin justificación. No esperes pequeños cambios de humor. No. Grandes cambios de humor. Pasan de la mayor felicidad a la mayor sensación de soledad y desgracia en 10 segundos (o menos).
Adolescente en casa
La adolescencia también es una etapa maravillosa.

Hasta aquí todo parece un suplicio del que difícilmente saldremos vivos (y mentalmente sanos). Pero no es justo. Al menos no siempre. Vale que la incidencia de adolescentes que beben sin sentido hasta perder el poco que les queda ha aumentado, como se indica en este estudio de 2014. Y que los famosos ni ni se han convertido en una nueva tribu. Pero no todos son así. Ni siquiera la mayoría.

Uno se encuentra —a veces en su propio hogar— con adolescentes con los que da gusto hablar, compartir conversaciones y preocupaciones. Y de los que una se siente orgullosa. Es cierto que esta sensación no suele durar más de 24 o 48 horas, pero esas son las más hermosas que vas a recordar haber pasado con tu hijo/a. ¡Disfrútalas!

 

9 frases que habrás de leer cada día cuando hay un adolescente en casa

Eso sí, para poder disfrutarlas, te recomiendo que leas cada día este —casi— decálogo esencial para sobrevivir a la adolescencia de tu —ya no tan — pequeño/a…

1.- Ten paciencia.

2.- Recuerda TODO EL TIEMPO cuánto le quieres.

3.- Recuerda cómo eras a su edad. Sí, a veces la memoria juega malas pasadas, pero hay que hacer un esfuerzo: eras insoportable….

4.- Dale cuartelillo y piensa que si confías en él/ella, confiará en ti… probablemente.

5.- Sorpréndele con un detalle porque sí, sin motivo aparente. Solo porque le quieres y estás orgullosa de él/ella. Pero que demuestre que le conoces: unas entradas para un concierto; una camiseta; unos pendientes.

6.- Dile cuánto le quieres y lo orgullosa que estás de él/ella. Cuando creas que estás empezando a resultarle empalagosa, para en seco y desaparece.

7.- Procura tener gustos en común con él. Por ejemplo, grupos de música. Incluso investiga qué bandas se parecen a su favorita y sorpréndele con una playlist. Con spotify es fácil.

8.- Busca una serie dedicada a adolescentes (ahora mismo, lo está ‘petando’ Por 13 razones) y trata de verla con él. Es el modo perfecto de que se sienta identificado y te cuente sus verdaderas preocupaciones.

9.- Ten paciencia y recuerda TODO EL TIEMPO cuánto le quieres.

¡Suerte!

 

Texto: Cristina Bisbal

 

 

 

Cristina BisbalUncategorizedLa adolescencia es una de las etapas más convulsas para todo ser humano. Las mejores armas para superarla: el amor y la paciencia Has leído bien. En mi casa vive un adolescente. Y eso puede representar todo un peligro para el resto de los habitantes de la vivienda… o no. Lo...Tu sitio de prácticas web en línea